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viernes, 14 de marzo de 2014

PRINCIPIOS DEL REIKI USUI



Mikao Usui enunció cinco principios que en realidad son unas pautas de comportamiento universales que nos ayudan en nuestro camino por la vida, orientándonos y acercándonos a la evolución espiritual. 

Cualquier practicante de Reiki debe aprenderlos y repetirlos 
mentalmente hasta conseguir tenerlos presentes en todo momento para que le sirvan de guía y referencia y también para poder trasmitírselos a sus pacientes.




PRIMER PRINCIPIO: SÓLO POR HOY EVITA PREOCUPARTE.
Las tres primeras palabras que Usui antepone a cada principio, “sólo por hoy”, simbolizan la idea de “aquí y ahora”, indicándonos que no debemos tener remordimientos por el pasado, de forma que si alguna acción nuestra del pasado nos produce inquietud o sentimientos de culpabilidad, debemos comprender y debemos agradecer la lección que aprendimos.
De igual manera, tampoco debemos preocuparnos por el futuro, porque nosotros mismos creamos nuestro futuro, y las situaciones por las que pasamos son exactamente las que necesitamos en cada momento, cada experiencia  encierra la lección que debemos aprender en nuestro proceso de evolución. Por ello debemos agradecer cada situación, sea agradable o no, y seguir nuestro camino con aceptación, paz y amor.

La preocupación influye negativamente en el segundo chacra y produce bloqueos en él que pueden causar enfermedades, por consiguiente, cuando te sientas preocupado, analiza la razón de tu preocupación observándola desde una perspectiva distante y decide si tiene el poder suficiente para sentirte así. Analiza si le estás dando demasiada importancia a la situación, ríete de ello y piensa que tu vida continuamente te está dando la oportunidad de manifestar tu alegría y tu amor, sumérgete en estas situaciones y disfruta de ellas con alegría y gozo. Pero si por el contrario, existe una poderosa razón para estar preocupado, manifiesta exteriormente tu preocupación para desbloquear lo máximo posible la energía negativa y después sal a la calle y contempla la vida que discurre y fluye sin detenerse pensando que “aquí y ahora” tu formas parte de ella. Se consciente de que continuamente en tu vida se van a seguir produciendo tanto las situaciones que te alegran como las que te preocupan e intimidan, y la finalidad de ambas es enseñarte las lecciones que te corresponden. Una vez asimiladas estas enseñanzas, continua viviendo con alegría y amor.
La preocupación y el miedo provocan en nuestro organismo un conjunto de modificaciones fisiológicas como taquicardia, aumento de la presión sanguínea, respiración superficial jadeante y una sensación de vacío en el estómago, producida por una descarga de adrenalina en el torrente sanguíneo destinada a preparar nuestro cuerpo para la huída o la acción. Si esta situación se repite con frecuencia y no gastamos este exceso de adrenalina en una huída o en una lucha con su correspondiente descarga emocional, nuestro cuerpo se envenena y contamina y las glándulas suprarrenales se habitúan a segregar un exceso de adrenalina al menor contratiempo, lo que disminuye nuestra capacidad inmunológica, haciéndonos más vulnerables a la enfermedad. Por ello hay que educar a la mente para adoptar una actitud de neutralidad ante las situaciones de la vida capaces de afectarnos y debemos cultivar la alegría, el optimismo y la confianza en nosotros mismos.


SEGUNDO PRINCIPIO: SÓLO POR HOY EVITA ENFADARTE.
La irritación es un estado de desarmonía que proviene de diferentes fuentes pero principalmente de sentimientos de cólera y de ira, que a su vez son generados porque queremos controlar y dominar todas las situaciones en las que nos vemos inmersos. Cuando las cosas no son como queremos y se nos escapan de nuestro control, experimentamos sentimientos de enfado, rabia, odio, cólera, etc. que nos producen un estado de desconexión con nuestro Yo Superior, de la consciencia universal y del amor divino.
Cuando te sientas furioso o irritado por algo, recuerda este principio. Analiza el motivo de tu irritación y contempla lo intrascendente que es y la poca importancia que tiene, pensando que esta furia te está impidiendo expresar tu amor de forma incondicional, separándote del sentimiento de unión y de formar parte de la consciencia universal.
Ten siempre presente la teoría del espejo universal, recuerda que lo que piensas y sientes de los demás es un reflejo de ti mismo y asume el control y la responsabilidad de tu propia vida, analizando las causas de tu furia que están dentro de ti (y no fuera) y que sólo tu trabajo interior pueden superarlas.
Nuestras reacciones coléricas hacia los demás nos ayudan para descubrir los puntos débiles de nuestra personalidad y una vez identificados, estaremos en condiciones de asimilar las enseñanzas que encierran.


 Todas las personas de este planeta necesitamos 
sanar nuestro espíritu primero
para poder curar nuestro cuerpo y mantenerlo sano.
¡El amor y el perdón nos sanan a todos!

 TERCER PRINCIPIO: SÓLO POR HOY SÉ AMABLE CON TODOS LOS QUE TE RODEAN Y RESPETA A TODO SER VIVIENTE
Todo lo que existe en el universo procede de la misma fuente. 
 Por ello, todos estamos impregnados de la esencia divina , formamos parte de la unidad cósmica y universal.
Cada entidad de la Creación con la que tenemos contacto, ya sea persona, animal, vegetal o mineral, es merecedora de todo nuestro respeto, amabilidad, compasión y amor.
Cuando proyectamos hacia nuestro entorno sentimientos compuestos de vibraciones de amor y energía positiva, comenzamos a recibirlos nosotros también.
El primer paso para realizar este principio es quererte y respetarte a ti mismo, porque si constantemente te criticas, te autodesprecias y tienes una pobre opinión de tu persona, esto es lo que reflejarás en los demás y así tus cuerpos físicos y sutiles irán acumulando energías negativas y toxinas para ajustarse a la opinión que tienes de ti mismo y los demás. 

Cuando nos amamos realmente a nosotros mismos,
todo funciona en la vida,
porque entonces no podemos hacernos daño
ni tampoco hacer daño a nadie más.
Amate por dentro y por fuera,
y los demás también te amarán.
Tu eres tu mejor amigo o amiga.
Tu relación contigo es eterna.
Dedica un rato cada día a comunicarte con tu corazón.

CUARTO PRINCIPIO: SÓLO POR HOY REALIZA TU TRABAJO HONRADAMENTE.
El trabajo que realizas es una parte de ti mismo, de tu energía vital, que cedes al mundo y a la colectividad en que vives en forma de actividad física o intelectual.
Primero debes amar lo que haces.
Si no te gusta lo que haces, debes cambiar de actividad y si no puedes o no quieres cambiar de actividad deberás cambiar de actitud respecto a lo que haces, de forma que tus actividades se conviertan en tareas dignas de tu aprecio y de tu amor.

Una de las consecuencias de amar nuestro trabajo es que después lo realizamos honradamente, lo que supone hacerlo en base a los principios básicos de amor a ti mismo y a los demás, aportando luz y claridad a todas nuestras actividades.
Si somos honrados con nosotros mismos y con los demás y actuamos asumiendo la responsabilidad por nuestros actos, desarrollamos una existencia armoniosa y aumenta la  seguridad en nosotros mismos. Entonces transmitimos coherencia y sinceridad a nuestras relaciones con los demás y viviremos alineados con el propósito de nuestro Yo Superior.

Honestidad y honradez son palabras que usamos muchísimo,
no siempre con pleno conocimiento de lo que verdaderamente significan.

La honradez es un acto de amor hacia nosotros mismos.
El principal valor de la honestidad está en que cualquier
cosa que demos en la vida la recibiremos de vuelta.
Si menospreciamos o juzgamos, nosotros seremos juzgados.
Si siempre estamos enfadados,
entonces encontraremos enfado dondequiera que vayamos.

Bendice tu trabajo.
Afirma que lo que haces te satisface y te llena de placer.
Si quieres cambiar de trabajo, afirma que dejas tu puesto con amor para la siguiente persona que lo ocupe.
Y se consciente que hay alguien que anda buscando
precisamente lo que tu tienes para ofrecer.


QUINTO PRINCIPIO: SÓLO POR HOY AGRADECE TODOS LOS DONES DE TU VIDA.
La gratitud es un mecanismo psicológico utilizado en todas las religiones porque es una herramienta espiritual para seguir recibiendo los dones que nos concede el Universo ya que graba en nuestra mente la sensación de pertenencia a la fuente de donde provienen todos nuestros dones.
La gratitud se relaciona con la abundancia, el éxito y la prosperidad. Debes agradecer lo que tienes para poder seguir recibiendo.
La gratitud comienza por nosotros mismos. Agradécete a ti mismo por lo que eres y tienes y esta misma gratitud te producirá seguridad en tus capacidades para poder superar las continuas dudas, miedos y temores.
 Cada vez que te concentras en lo que deseas ver realizado le estás aportando energía manifestadora y puedes incrementar y reforzar este proceso de manifestación dando las gracias como si ya lo hubieras recibido.

Agradece todo lo bueno que hay en tu vida.
Agradece los bienes que vas a recibir.
Agradece las maravillosas experiencias
que favorecen tu crecimiento.
Da las gracias por ser capaz de expresar gratitud.
Agradecer al Universo las bendiciones que recibimos
nos ayuda a atraer más cosas positivas a nuestra vida.
Del mismo modo, quejarnos sólo nos atrae más cosas negativas.
Una actitud de agradecimiento
nos abren los portales que conducen a una vida más rica,
plena y abundante. 






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